martes, 28 de junio de 2011

ayúdame, necesito definir esto.
creo que me gustas, porque tu compañía es... mm... como diría... ¿satisfactoria?
tiene alguna finalidad esto?
no, creo que no
entonces para que lo dices?
no lo se.




mm... si, creo que te entiendo.
gracias, es bueno ser comprendido.
cuando lo supiste?
cuando te vi entre los telares cuando éramos niños. te escondiste de mi, pero te mantenías cerca. entones jugamos, pero nunca dijimos nada.
a si, recuerdo bien una tarde, estabas con un vestido azul, te sentaste en una piedra frente a la luz de la tarde.
lo recuerdas?
si.
desde entonces...
creo que nuestros pensamientos tenían el mismo curso.
gracias por decírmelo, sufrí mucho este tiempo pensando que tal vez nunca fue así.
pero esa cosa de alguna forma fue, está, pero ya no es suficiente.
de cualquier manera, siempre es bueno saberlo, para no quedar atrapado.
nos vemos.
adiós, que te valla bien.
que esperas?
tengo deseos de que muerdas mi corazón esta noche.
aquí vamos de nuevo, quiero algo mas. ¿no sientes como la química patea?
tómalo con calma.
no quiero, me desvelaré esta noche.
no me importa.
egoísta. me estás matando.
lo siento, lo intento pero el cuerpo no responde, ya no te amo.
pero eres hombre.
mírame, ¿lo ves? ¿funciona acaso?
no.




martes, 7 de junio de 2011

Tengo un alma vacía con deseos de ser rebalsada en sensaciones.
Miro en el reflejo de la ventana y veo solo miradas perdidas, gente escuchando música, asientos azules repletos. momento de inercia, el tren está desacelerando. Nos detuvimos. Momento de inercia, estamos acelerando. Por el troncal pasan los vehículos; hay uno que parece no moverse, teoría de la relatividad.

viernes, 3 de junio de 2011

Dejemos que las gotas caigan libres sobre un abismo de estruendoso silencio.
mi cuerpo entero que se llena de frío, pies fríos, boca fría. alegría desgarradora, compañía ausente, momento donde no hay segundos.
Este mundo mío, tan extraño me parece aveces, como quien dijo, un hueco sin distancias y nebuloso, si, mucha niebla ocultando todo, difuso...
y tú, que te pierdes en la espesura, no me dejes las sombras de tu corazón. oyes esa piedra que clama y corres, tus ojos como relámpago destruyen el granito para encontrar su interior.
¿como despertar sin esta tormenta?inconsecuencias, deseos satisfechos aún pendientes bailan salvajes al ritmo de una razón pervertida.
no puedo amar a nadie, condenada como estoy al drama de una dulce amargura. ¡jamás! ¿me oyes? volveré a pronunciar si quiera ese fastuoso pensamiento.
y fue así, en un baúl transparente y mágico (bastante económico) en el que guardé un montón de recuerdos sin sentido.


Ahogándome en el delirio de una tarde ociosa.
prefiero un drama que me llene antes que una alegría efímera o un vacío eterno.
sé que somos un sueño imposible, eres y serás mi búsqueda inalcanzable.
Búscame como yo lo hago.
El dulce de tus labios en el néctar de una flor, las caricias en el agua que corre por mi piel, y tus ojos en las estrellas.
si estabas conmigo ¿cuando te perdiste? por las noches en la sepultura de mi conciencia me hallabas. jugábamos en un cerro con cruces esparcidas en el fango, en una iglesia, en una iglesia que se alzaba sobre una colina de cadáveres.
En un bosque húmedo y sombrío ¿dónde estás que no te encuentro, misterio?
Que el batir de alas de un ave nocturna te traiga, que hoy no nos vea la luna, que no se asome la curiosa, que bajo ese sauce te encuentre llorando, que así lloraremos los dos para humedecer la tierra y ayudar a florecer esas pequeñas flores amarillas vistiendo a los cerros en fiesta. Que mi nombre pronuncien tus labios y el placer que sientan esas letras al sentir tu boca la sienta mi piel.
busquemos en este encierro una salida, y para qué salir si afuera me espera la inmensidad.
hay una luz danzarina donde rompe la ola, bajo el agua, y me mojo los pies.
parece que el día no se resigna a morir, por eso queda el vino derramado en ese fin inalcanzable llamado horizonte.
tanta soledad, tanta compañía, tantos los seres caminando, y yo aquí pervirtiendo mi cabeza con sueños, con abrazos que nunca llegarán.
se acaba el cigarro, vamos por otro, que no es suficiente el letargo de un humo con sabor a menta.
vamos olas, tráiganme esa lucecilla, jugando en tu superficie.
no hay dolor, no hay nada. tampoco queda el deseo, nada quema aquí dentro.
me estoy resignando.
abstraerme, pero en compañía. soledad a media no hay sol, pero todavía puedo ver. el manto luminoso que no deja de moverse.
hay una sirena seduciéndome. canta con notas de colores brillantes.
y se me van los recuerdos, una conversación sin sentido y sin drama. me gusta oírla como una canción de fondo. no hay agonía, ni amor, solo algo que sigue su curso. quiero callar y decirle todo en un lenguaje que no permita palabras.
alguien camina y se refleja en el vidrio, su sombra desoladora llora sin lágrimas.